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    2/4/2007

    VOY A DORMIR

        VOY A DORMIR

    Si queres escuchar el poema recitado por la  Dama del alma haz click en este vínculo  http://www.goear.com/listen.php?v=9691e49

     

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    Dientes de flores, cofia de rocío,
    manos de hierbas, tú, nodriza fina,
    tenme prestas las sábanas terrosas
    y el edredón de musgos escardados.

    Voy a dormir, nodriza mía, acuéstame.
    Ponme una lámpara a la cabecera;
    una constelación; la que te guste;
    todas son buenas; bájala un poquito.

    Déjame sola: oyes romper los brotes...
    te acuna un pie celeste desde arriba
    y un pájaro te traza unos compases

    para que olvides... Gracias. Ah, un encargo:
    si él llama nuevamente por teléfono
    le dices que no insista, que he salido...

    ALFONSINA STORNI

    Este poema fue escrito un día antes de la trágica muerte de la autora ocurrida en Mar del Plata, Buenos Aires, el 25 de octubre de 1938

    12/3/2006

    LA BALADA DEL AMOR TARDÍO

    LA BALADA DEL AMOR TARDÍO

    Amor que llegas tarde,
    tráeme al menos la paz:
    Amor de atardecer, ¿por qué extraviado
    camino llegas a mi soledad?

    Amor que me has buscado sin buscarte,
    no sé qué vale más:
    la palabra que vas a decirme
    o la que yo no digo ya...

    Amor... ¿No sientes frío? Soy la luna:
    Tengo la muerte blanca y la verdad
    lejana... -No me des tus rosas frescas;
    soy grave para rosas. Dame el mar...

    Amor que llegas tarde, no me viste
    ayer cuando cantaba en el trigal...
    Amor de mi silencio y mi cansancio,
    hoy no me hagas llorar.

    DULCE MARÍA LOYNAZ

     

    11/15/2006

    YO SOY TU INDOMITA GACELA

    YO SOY TU INDÓMITA GACELA

    Yo soy tu indómita gacela,
    el trueno que rompe la luz sobre tu pecho
    Yo soy el viento desatado en la montaña
    y el fulgor concentrado del fuego del ocote.
    Yo caliento tus noches,
    encendiendo volcanes en mis manos,
    mojándote los ojos con el humo de mis cráteres.
    Yo he llegado hasta vos vestida de lluvia y de recuerdo,
    riendo la risa inmutable de los años.
    Yo soy el inexplorado camino,
    la claridad que rompe la tiniebla.
    Yo pongo estrellas entre tu piel y la mía
    y te recorro entero,
    sendero tras sendero,
    descalzando mi amor,
    desnudando mi miedo.
    Yo soy un nombre que canta y te enamora
    desde el otro lado de la luna,
    soy la prolongación de tu sonrisa y tu cuerpo.
    Yo soy algo que crece,
    algo que ríe y llora.
    Yo,
    la que te quiere.

    GIOCONDA BELLI

    11/7/2006

    MAS ALLA DEL AMOR

    MÁS ALLÁ DEL AMOR

    Todo nos amenaza:
    el tiempo, que en vivientes fragmentos divide
    al que fui
    del que seré,
    como el machete a la culebra;
    la conciencia, la transparencia traspasada,
    la mirada ciega de mirarse mirar;
    las palabras, guantes grises, polvo mental sobre la yerba,
    el agua, la piel:
    nuestros nombres, que entre tú y yo se levantan,
    murallas de vacío que ninguna trompeta derrumba.
    Ni el sueño y su pueblo de imágenes rotas,
    ni el delirio y su espuma profética,
    ni el amor con sus dientes y uñas, no bastan.
    Más allá de nosotros,
    en las fronteras del ser y el estar,
    una vida más vida nos reclama.

    Afuera la noche respira, se extiende,
    llena de grandes hojas calientes,
    de espejos que combaten:
    frutos, garras, ojos, follajes,
    espaldas que relucen,
    cuerpos que se abren paso entre otros cuerpos.

    Tiéndete aquí a la orilla de tanta espuma,
    de tanta vida que se ignora y se entrega:
    tú también perteneces a la noche.
    Extiéndete, blancura que respira,
    late, oh estrella repartida, copa,
    pan que inclinas la balanza del lado de la aurora,
    pausa de sangre entre este tiempo y otro sin medida
    .

     OCTAVIO PAZ

    10/30/2006

    Árbol de Sangre

    10/21/2006

    NO TE SALVES

    NO TE SALVES

    No te quedes inmóvil
    al borde del camino
    no congeles el júbilo
    no quieras con desgana
    no te salves ahora
    ni nunca
                    no te salves
    no te llenes de calma
    no reserves del mundo
    sólo un rincón tranquilo
    no dejes caer los párpados
    pesados como juicios
    no te quedes sin labios
    no te duermas sin sueño
    no te pienses sin sangre
    no te juzgues sin tiempo

    pero si
                 pese a todo
    no puedes evitarlo
    y congelas el júbilo
    y quieres con desgana
    y te salvas ahora
    y te llenas de calma
    y reservas del mundo
    sólo un rincón tranquilo
    y dejas caer los párpados
    pesados como juicios
    y te secas sin labios
    y te duermes sin sueño
    y te piensas sin sangre
    y te juzgas sin tiempo
    y te quedas inmóvil
    al borde del camino
    y te salvas
                        entonces
    no te quedes conmigo.

    MARIO BENEDETTI

    10/14/2006

    LA CARICIA PERDIDA

    La Caricia Perdida  

     

                                           

    Se me va de los dedos la caricia sin causa,
    se me va de los dedos... En el viento, al pasar,
    la caricia que vaga sin destino ni objeto,
    la caricia perdida ¿quién la recogerá?

    Pude amar esta noche con piedad infinita,
    pude amar al primero que acertara a llegar.
    Nadie llega. Están solos los floridos senderos.
    La caricia perdida, rodará... rodará...

    Si en los ojos te besan esta noche, viajero,
    si estremece las ramas un dulce suspirar,
    si te oprime los dedos una mano pequeña
    que te toma y te deja, que te logra y se va.

    Si no ves esa mano, ni esa boca que besa,
    si es el aire que teje la ilusión de besar,
    oh, viajero, que tienes como el cielo los ojos,
    en el viento fundida, ¿me reconocerás

     

    ALFONSINA STORNI

    9/23/2006

    RATOS BUENOS


    RATOS BUENOS

    Está lloviendo paz. ¡Qué temas viejos
    reviven en las noches de verano!...
    Se queja una guitarra allá a lo lejos
    y mi vecina hace reír al piano.

    Escucho, fumo y bebo en tanto el fino
    teclado da otra vez su sinfonía:
    el cigarro, la música y el vino
    familiar, generosa trilogía...

    ...¡Tengo unas ganas de vivir la riente
    vida de placidez que me rodea!
    Y por eso quizás, inútilmente,
    en el cerebro un cisne me aletea...

    ¡Qué bien se está cuando el ensueño, en una
    tranquila plenitud, se ve tan vago!...
    ¡Oh, quién pudiera diluir la luna
    y beberla en la copa, trago a trago!

    Todo viene apacible del olvido
    en una caridad de cosas bellas,
    así como si Dios, arrepentido,
    se hubiese puesto a regalar estrellas.

    ¡Qué agradable quietud! ¡Y qué sereno
    el ambiente, al que empiezo a acostumbrarme,
    sin un solo recuerdo, malo o bueno,
    que, importuno, se acerque a conturbarme!

    Y me siento feliz, porque hoy tampoco
    ha soñado imposibles mi cabeza;
    en el fondo del vaso, poco a poco,
    se ha dormido, borracha, la tristeza...

    EVARISTO CARRIEGO

     

     

    8/28/2006

    EL INTRUSO

     EL INTRUSO

    Amor, la noche estaba trágica y sollozante
    cuando tu llave de oro cantó en mi cerradura;
    luego, la puerta abierta sobre la sombra helante,
    tu forma fue una mancha de luz y de blancura.

    Todo aquí lo alumbraron tus ojos de diamante;
    bebieron en mi copa tus labios de frescura;
    y descansó en mi almohada tu cabeza fragante;
    me encantó tu descaro y adoré tu locura.

    ¡Y hoy río si tú ríes, y canto si tú cantas;
    y si duermes, duermo como un perro a tus plantas!
    ¡Hoy llevo hasta en mi sombra tu olor de primavera;

    y tiemblo si tu mano toca la cerradura;
    y bendigo la noche sollozante y oscura
    que floreció en mi vida tu boca tempranera!

    DELMIRA AGUSTINI

    8/9/2006

    LOS PORTADORES DE SUEÑOS

     
                

                         LOS PORTADORES DE SUEÑOS
     

           

              En todas las profecías
              está  escrita la destrucción del mundo.

              Todas las profecías cuentan
              que el hombre creará  su propia destrucción.

              Pero los siglos y la vida
              que siempre se renueva
              engendraron también una generación
              de amadores y soñadores,
              hombres y mujeres que no soñaron
              con la destrucción del mundo,
              sino con la construcción del mundo
              de las mariposas y los ruiseñores.
     

              Desde pequeños venían marcados por el amor.
              Detrás de su apariencia cotidiana
              Guardaban la ternura y el sol de medianoche.
              Las madres los encontraban llorando
              por un pájaro muerto
              y más tarde también los encontraron a muchos
              muertos como pájaros.
              Estos seres cohabitaron con mujeres traslúcidas
              y las dejaron preñadas de miel y de hijos verdecidos
              por un invierno de caricias.
              Así fue como proliferaron en el mundo los portadores sueños,
              atacados ferozmente por los portadores de profecías
              habladoras
              de catástrofes.
              los llamaron ilusos, románticos, pensadores de
              utopías
              dijeron que sus palabras eran viejas
              y, en efecto, lo eran porque la memoria del paraíso
              es antigua
              el corazón del hombre.
              Los acumuladores de riquezas les temían
              lanzaban sus ejércitos contra ellos,
              pero los portadores de sueños todas las noches
              hacían el amor
              y seguía brotando su semilla del vientre de ellas
              que no sólo portaban sueños sino que los
              multiplicaban
              y los hacían correr y hablar.
              De esta forma el mundo engendró de nuevo su vida
              como también habia engendrado
              a los que inventaron la manera
              de apagar el sol.

              Los portadores de sueños sobrevivieron a los
              climas gélidos
              pero en los climas cálidos casi parecían brotar por
              generación espontánea.
              Quizá las palmeras, los cielos azules, las lluvias
              torrenciales
              Tuvieron algo que ver con esto,
              La verdad es que como laboriosas hormiguitas
              estos especímenes no dejaban de soñar y de construir
              hermosos mundos,
              mundos de hermanos, de hombres y mujeres que se
              llamaban compañeros,
              que se enseñaban unos a otros a leer, se consolaban
              en las muertes,
              se curaban y cuidaban entre ellos, se querían, se
              ayudaban en el
              arte de querer y en la defensa de la felicidad.

              Eran felices en su mundo de azúcar y de viento
              de todas partes venían a impregnarse de su aliento
              de sus claras miradas
              hacia todas partes salían los que habían conocido
              portando sueños
              soñando con profecías nuevas
              que hablaban de tiempos de mariposas y ruiseñores
              y de que el mundo no tendría que terminar en la
              hecatombe.
              Por el contrario, los científicos diseñarían
              puentes, jardines, juguetes sorprendentes
              para hacer más gozosa la felicidad del hombre. 
     

              Son peligrosos - imprimían las grandes
              rotativas
              Son peligrosos - decían los presidentes
              en sus discursos
              Son peligrosos - murmuraban los artífices de la guerra.
     

              Hay que destruirlos - imprimían las grandes
              rotativas
              Hay que destruirlos - decían los presidentes en sus
              discursos
              Hay que destruirlos - murmuraban los artífices de la guerra.
     

              Los portadores de sueños conocían su poder
              por eso no se extrañaban
              también sabían que la vida los había engendrado
              para protegerse de la muerte que anuncian las
              profecías
              y por eso defendían su vida aun con la muerte.
              Por eso cultivaban jardines de sueños
              y los exportaban con grandes lazos de colores.
              Los profetas de la oscuridad se pasaban noches
              y días enteros
              vigilando los pasajes y los caminos
              buscando estos peligrosos cargamentos
              que nunca lograban atrapar
              porque el que no tiene ojos para soñar
              no ve los sueños ni de día, ni de noche.

              Y en el mundo se ha desatado un gran tráfico de
              sueños
              que no pueden detener los traficantes de la muerte;
              por doquier hay paquetes con grandes lazos
              que sólo esta nueva raza de hombres puede ver
              la semilla de estos sueños no se puede detectar
              porque va envuelta en rojos corazones
              en amplios vestidos de maternidad
              donde piesecitos soñadores alborotan los vientres
              que los albergan.

              Dicen que la tierra después de parirlos
              desencadenó un cielo de arcoiris
              y sopló de fecundidad las raíces de los  árboles.
              Nosotros sólo sabemos que los hemos visto
              sabemos que la vida los engendró
              para protegerse de la muerte que anuncian las
              profecías. 


          GIOCONDA BELLI

    7/25/2006

    Ahora que ya no soy más joven

     
    AHORA QUE YA NO SOY MÁS JOVEN

    Ahora que ya remonto la mitad del camino de mi vida,
    yo que siempre me apené de las gentes mayores,
    yo, que soy eterna pues he muerto cien veces, de tedio, de agonía,
    y que alargo mis brazos al sol en las mañanas y me arrullo
    en las noches y me canto canciones para espantar el miedo,
    ¿qué haré con esta sombra que comienza a vestirme
    y a despojarme sin remordimientos?
    ¿Qué haré con el confuso y turbio río que no encuentra su mar,
    con tanto día y tanto aniversario, con tanta juventud a las espaldas,
    si aún no he nacido, si aún hoy me cabe
    un mundo entero en el costado izquierdo?
    ¿Qué hacer ahora que ya no soy más joven
    si todavía no te he conocido?
     
    PIEDAD BONNETT
    7/15/2006

    Mis ojos sin tus ojos no son ojos

     

    MIS OJOS, SIN TUS OJOS, NO SON OJOS

    Mis ojos, sin tus ojos, no son ojos,

    que son dos hormigueros solitarios,

    y son mis manos sin las tuyas varios

    intratables espinos a manojos.

    No me encuentro los labios sin tus rojos,

    que me llenan de dulces campanarios,

    sin ti mis pensamientos son calvarios

    criando cardos y agostando hinojos.

    No sé qué es de mi oreja sin tu acento,

    ni hacia qué polo yerro sin tu estrella,

    y mi voz sin tu trato se afemina.

    Los olores persigo de tu viento

    y la olvidada imagen de tu huella,

    que en ti principia, amor, y en mí termina.

    Miguel Hernández

    7/6/2006

    SONETO DE LA MUJER AL SOL

    SONETO DE LA MUJER AL SOL

     

     

    Una mujer al sol es todo mi deseo.

    Viene del mar, desnuda, con los brazos en cruz,

    y la flor de los labios abierta para el beso,

    y en la piel, refulgente, el polen de la luz.

     

    Una hermosa mujer, los senos en reposo

    y caliente de sol, nada más se precisa.

    El vientre terso, el pelo húmedo, y una sonrisa

    en la flor de los labios abierta para el gozo.

     

    Una mujer al sol sobre quien yo me arroje

    y a quien beba y me muerda y con quien me lamente

    y que al someterse se enfurezca y solloce,

     

    e intente rechazarme y que al sentirme ausente,

    me busque nuevamente y se quede a dormir

    cuando yo, apaciguado, me disponga a partir.

     

     Vinicius de Moraes

    6/29/2006

    BAILEMOS UN MERENGUE

    PAISAJE CON UN MERENGUE AL FONDO

    Por dentro de tu noche
    solitaria de un llanto de cuatrocientos años;
    por dentro de tus noches caídas entre estas islas
    como un cielo terrible sembrado de huracanes;
    entre la caña amarga y el negro que no siembra
    porque no son tan largos los cabellos del agua;
    inmediato a la sombra caoba de tu carne:
    tamarindo crecido entre limones agrios;
    casi junto a tu risa de corazón de coco;
    frente a la vieja herida violeta de tus labios
    por donde gota a gota como un oscuro río
    desangran tus palabras
    lo mismo que dos tensos bejucos enroscados
    bailemos un merengue
    un furioso merengue que nunca más se acabe.

    -¿Qué somos indolentes? ¿que no apreciamos nada?
    ¿Qué únicamente amamos la botella de ron,
    la hamaca en que holgazando quemamos el andullola
    del ocio en los cachimbos de barro mal cocidos
    que nos dio la miseria para nuestro solaz?

    Puede ser; no lo niego; pero ahora, entre tanto,
    bailemos un merengue que nunca más se acabe,
    bailemos un merengue hasta la madrugada;
    entre ajíes caribes de caricias robadas,
    cabe cielos ardidos de fuego de aguardiente
    bajo la blanca luna redonda de cazabe.

    Que ya me están urdiendo de caminos reales
    los nísperos canelas de tus propios racimos,
    y no sé de qué soles tropicales me vienen
    todas estas violentas viscerales urgencias
    de querer cimarronas mordices de sombra.

    -¿Que hay muchos que aseguran
    que aquí, entre nosotros,
    la vida tiene el mismo tamaño que un cuchillo?

    ¿Que nuestra gran tragedia como país empieza
    desde cuando aprendimos a tocar el bongó?
    ¿Que el acordeón y el güiro han sido los peores
    consejeros agrarios de nuestros campesinos?

    Puede ser; no lo niego; pero ahora, entre tanto,
    bailemos un merengue que nunca más se acabe,
    bailemos un merengue hasta la madrugada:
    que un hondo río de llanto tendrá que correr siempre
    para que no se extinga la sonrisa del mundo.

    -¿Qué el machete no es sólo en nuestras propias manos
    un hierro de labranza para cavar la tierra
    pequeña del conuco, sino que muchas veces
    se ha convertido en pluma para escribir la historia?

    Puede ser; no lo niego; pero ahora, entre tanto,
    bailemos un merengue que nunca más se acabe,
    bailemos un merengue hasta la madrugada:
    que ya no serán sólo tus manos olvidadas
    dos sonámbulas rutas de futuras vendimias
    sobre una tierra brava;
    ahora te daremos otras maternidades
    fecundas de distintas raíces verticales.

    -¿Que fuimos y que somos los mismos marrulleros
    los mismos reticentes del pasado y de siempre?
    ¿Que dentro de la escala de los seres humanos
    hay muchos que suponen que nosotros no vamos
    más allá del alcance de un plato de sancocho?

    Puede ser; no lo niego; pero ahora, entre tanto,
    bailemos un merengue
    de espaldas a la sombra de tus viejos dolores,
    más allá de tu noche eterna que no acaba,
    frente a frente a la herida violeta de tus labios
    por donde gota a gota como un oscuro río
    desangran tus palabras.

    Bailemos un merengue hasta la madrugada:
    el furioso merengue que ha sido nuestra historia.

    Franklin Mieses Burgos


    6/12/2006

    Estoy sentado como un inválido en el desierto de mi deseo de ti

    ESTOY SENTADO COMO UN INVÁLIDO EN EL DESIERTO DE MI DESEO DE TI



     Me he acostumbrado a beber la noche lentamente, porque sé que la habitas, no importa dónde, poblándola de sueños.

    El viento de la noche abate estrellas temblorosas en mis manos, que aún no se conforman, viudas inconsolables de tu pelo.

    En mi corazón se agitan los pájaros que en él sembraste y a veces les daría la libertad que exigen para volver a tí, con el helado filo del cuchillo.

    Pero no puede ser. Porque estás tan en mí, tan viva en mí, que si me muero a tí te moriría.

     

    JUAN GELMAN


     

    6/1/2006

    TU NOMBRE ES EL PREFIJO DE LA AUSENCIA

    Tu Nombre es el Prefijo de la Ausencia

     

     

    Tu nombre es el prefijo de la ausencia,
    dos sílabas hermosas y dolientes,
    forjadas por los hados inclementes,
    que hicieron de tu nombre una advertencia.

    Así desde tu cuna la sentencia,
    como un rumor de trágicas simientes,
    se alzaba a contemplar las diferentes
    caricias de mi amor de adolescencia.

    La noche se me adentra como un clavo
    herrumbroso de amargas soledades,
    pensando en como el tiempo te desgrana.

    Y yo que en ti empecé sin ti me acabo
    perdido en el dolor de mis verdades:
    Vivir sin ti es morir cada mañana.

     

    Diego Jerez

     

    http://elburdeldelasrimas2.blogspot.com

     http://spaces.msn.com/elburdeldelasrimas/

    Gracias Diego

     

    5/29/2006

    LA NOVIA ABANDONADA

    LA NOVIA ABANDONADA

    Todas las tardes llega la novia abandonada
    a sentarse a la orilla del mar; y la mirada
    fija en un punto como si no mirase nada;
    
    mientras que el mar, al son de su eterna canción,
    hincha y rompe las olas, de peñón en peñón
    como un niño que juega con globos de jabón.
    
    Los ojos de la novia preguntan por la vela
    que traerá al prometido... Y el llanto los consuela.
    Y el alma sigue el rumbo de un pájaro que vuela.
    
    No en vano son azules sus ojos; tal inspiran
    dulces y perfumados ensueños. Cuando miran
    los ojos negros hablan; los azules suspiran.
    
    Los niños en la playa corren a su placer;
    y la pálida novia se distrae con ver
    un barco que anda como si fuese una mujer.
    
    Sufre con el recuerdo de aquel lejano viaje
    de su novio a las tierras del Sol, de donde el traje
    de bodas vendrá un día; la espuma es el encaje.
    
    Pero también ¡quién sabe! teme para su mal
    que le arrojen las olas un anuncio fatal,
    entre una misteriosa botella de cristal.
    
    Y así una y otra tarde, y así uno y otro año,
    sin que asome su indócil cabeza al desengaño...
    ¡Ay! Pero la esperanza concluye haciendo daño.
    
    La esperanza es a modo de un torcedor interno;
    y un Purgatorio eterno, peor que el mismo Infierno,
    fuese la eterna burla para el dolor eterno.
    
    Tal se enfermó la novia; y enferma no quería
    abandonar su sueño. Y acaso hoy estaría,
    si no hubiese muerto, soñando todavía.
    
    Cuando entró en la agonía mirando la lejana
    plenitud de las olas, por entre una ventana,
    murmuró únicamente: --Tal vez vendrá mañana.
    
    Mientras que el mar, al son de su eterna canción,
    reventaba las olas de peñón a peñón
    como un niño que juega con globos de jabón...
    JOSÉ SANTOS CHOCANO
    5/26/2006

    HUELLA DE TU PRESENCIA

    Huella de tu presencia
     
     
    Oh tú que me has traído esa presencia cargada de tiempo,


    recuerda ahora la prematura sencillez con que posaban

    los amplios pájaros en la tarde,
    aquellos melancólicos telares del otoño,
    flotando ya continuos por las ternuras súbitas del alba.


    Piensa aquel valle secreto de tu perdido reino,
    todo ese verdor disperso, sin retorno,
    tan apacible a veces cuando cubre la niebla los cristales.


    Ven a mi lado, si, cenicienta de vida,
    santificada como una hoja de desierta memoria,
    acaso aquella que pendía de la leyenda vertical de un árbol-
    y que en ruinas dichosas dejamos en la carne.


    Acércate infantil y muda con tu claro misal entre tus manos,
    con tu infinita piel y tu caída soledad de lirio.


    Acércate y circula por el tierno contorno del aire
    en este día de forma triste.


    Despójate de todas las vanas palabras,
    aquellos ojos perdidos nuestros,
    sólo descubrirán ahora el vaporoso traje del rocío,
    (acaricia conmigo su húmeda ternura, su delicada huella,
    la dulzura nocturna de su llanto)


    Algo ha callado de pronto nuestros labios.


    Algo mortal y tenebroso cae del calendario sin rosas de
    tarde.

    Maria Adela Dominguez

    5/20/2006

    EVA

    EVA

    Calle Florida, túnel de flores podridas.
    Y el pobrerío se quedo sin madre
    llorando entre faroles sin crespones.
    Llorando en cueros, para siempre, solos.

    Sombríos machos de corbata negra
    sufrían rencorosos por decreto
    y el órgano por Radio del Estado
    hizo durar a Dios un mes o dos.

    Buenos Aires de niebla y de silencio.
    El Barrio Norte tras las celosías
    encargaba a Paris rayos de sol.
    La cola interminable para verla
    y los que maldecían por si acaso
    no vayan esos cabecitas negras
    a bienaventurar a una cualquiera.

    Flores podridas para Cleopatra.
    Y los grasitas con el corazón rajado,
    rajado en serio. Huérfanos. Silencio.
    Calles de invierno donde nadie pregona
    El Líder, Democracia,
    La Razón.
    Y Antonio Tormo calla "amémonos".

    Un vendaval de luto obligatorio.
    Escarapelas con coágulos negros.
    El siglo nunca vio muerte mas muerte.
    Pobrecitos rubíes, esmeraldas,
    visones ofrendados por el pueblo,
    sandalias de oro, sedas virreinales,
    vacías, arrumbadas en la noche.
    Y el odio entre paréntesis, rumiando
    venganza en sótanos y con picana.

    Y el amor y el dolor que eran de veras
    gimiendo en el cordón de la vereda.
    Lagrimas enjuagadas con harapos,
    Madrecita de los Desamparados.
    Silencio, que hasta el tango se murió.
    Orden de arriba y lagrimas de abajo.
    En plena juventud. No somos nada.
    No somos nada mas que un gran castigo.
    Se pintó la República de negro
    mientras te maquillaban y enlodaban.
    En los altares populares, santa.
    Hiena de hielo para los gorilas
    pero eso sí, solísima en la muerte.
    Y el pueblo que lloraba para siempre
    sin prever tu atroz peregrinaje.
    Con mis ojos la vi, no me vendieron
    esta leyenda, ni me la robaron.

    Días de julio del 52
    ¿Qué importa donde estaba yo?

    II

    No descanses en paz, alza los brazos
    no para el día del renunciamiento
    sino para juntarte a las mujeres
    con tu bandera redentora
    lavada en pólvora, resucitando.

    No sé quién fuiste, pero te jugaste.
    Torciste el Riachuelo a Plaza de Mayo,
    metiste a las mujeres en la historia
    de prepo, arrebatando los micrófonos,
    repartiendo venganzas y limosnas.
    Bruta como un diamante en un chiquero
    ¿Quién va a tirarte la última piedra?

    Quizás un día nos juntemos
    para invocar tu insólito coraje.
    Todas, las contreras, las idólatras,
    las madres incesantes, las rameras,
    las que te amaron, las que te maldijeron,
    las que obedientes tiran hijos
    a la basura de la guerra, todas
    las que ahora en el mundo fraternizan
    sublevándose contra la aniquilación.

    Cuando los buitres te dejen tranquila
    y huyas de las estampas y el ultraje
    empezaremos a saber quién fuiste.
    Con látigo y sumisa, pasiva y compasiva,
    única reina que tuvimos, loca
    que arrebató el poder a los soldados.

    Cuando juntas las reas y las monjas
    y las violadas en los teleteatros
    y las que callan pero no consienten
    arrebatemos la liberación
    para no naufragar en espejitos
    ni bañarnos para los ejecutivos.
    Cuando hagamos escándalo y justicia
    el tiempo habrá pasado en limpio
    tu prepotencia y tu martirio, hermana.

    Tener agallas, como vos tuviste,
    fanática, leal, desenfrenada
    en el candor de la beneficencia
    pero la única que se dio el lujo
    de coronarse por los sumergidos.
    Agallas para hacer de nuevo el mundo.
    Tener agallas para gritar basta
    aunque nos amordacen con cañones.

     

    MARIA ELENA WALSH

     

     

    4/25/2006

    NOCHE DIVINA

    NOCHE DIVINA

    Este jardín nos cede su delicia,
    nos cede el árbol de manzanas lleno.
    fuente de dioses a la sed propicia,
    pan del instinto, para el hambre, bueno.

    Mas blanco mármol sin igual pudicia
    fija en nosotros su mirar sereno:
    muslo desnudo, vigoroso el seno,
    puro, como la luz que lo acaricia.

    Se hacen tus ojos demasiado azules,
    cubren tus manos impalpables tules
    y algo divino te levanta en vuelo.

    No cortemos la fruta deleitosa
    y mira el alma en una nube rosa,
    cómo es de azul la beatitud del cielo.

    Alfonsina Storni